Anality está construida sobre una arquitectura de conocimiento cero: tus datos se cifran antes de salir de tu dispositivo y ni siquiera nuestro equipo puede leerlos. No es una promesa de marketing, es cómo está diseñado el sistema desde la base.
¿Buscabas los documentos? Están en el aviso de privacidad y en los términos y condiciones.
En una app financiera común tu información vive legible en un servidor, y lo único que la protege son los permisos de acceso. Si alguien llega a ese servidor, ya sea un empleado malintencionado, un atacante de fuera o una orden legal mal dirigida, puede leer tus datos.
Anality funciona distinto:
En corto: no se trata de que confíes en que no vamos a mirar tus números. Se trata de que no podemos, aunque quisiéramos.

Para quien viene a auditarnos y no a que le vendan. Estos son los parámetros con los que corre la app hoy.
Con un vector de inicialización aleatorio de 12 bytes en cada operación, para que dos apuntes iguales no se vean iguales una vez cifrados.
La cifra que recomienda OWASP desde 2024. La llave se deriva en tu dispositivo y ahí se queda.
Sirve para envolver la llave de un gasto compartido y entregársela solo a quien participa en él.
Además de tu contraseña siempre pide el código que te llega al teléfono. No es opcional en ningún plan.
Sin actividad la sesión se cierra sola y la llave sale de memoria. Al minuto 9 aparece el aviso.
De ella solo queda una derivación criptográfica, y esa no se puede revertir para recuperar la contraseña.
Un apunte honesto sobre el alcance: el cifrado protege el contenido de lo que anotas. Los datos que necesitamos para que la cuenta exista, como tu correo y tu teléfono, viven en el servicio de identidad y no van cifrados con tu llave, porque son justo los que sirven para dejarte entrar y para mandarte el código del segundo factor.
Tan importante como lo que sí. Estas tres son decisiones de diseño, no una configuración que se pueda cambiar mañana.
Toda la información se captura desde la app, bajo tu control. Nunca te vamos a pedir el usuario y la contraseña con los que entras a tu banco.
No hay anunciantes, no hay corredores de datos y no hay un modelo de negocio escondido detrás de tus movimientos. La app se paga con los planes, y ya.
Solo queda una derivación criptográfica que no puede revertirse para obtenerla. Por eso mismo, si la pierdes no podemos devolverte lo que estaba cifrado con ella.
Anality cumple con la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPPP), vigente en México. El detalle completo, incluido cómo ejercer tus derechos ARCO, está en los documentos.
Si diste con una posible vulnerabilidad de seguridad en Anality, escríbenos con el detalle técnico y te respondemos a la brevedad. Tomamos en serio cada reporte, venga de quien venga.
Te pedimos que no publiques la falla hasta que hayamos podido cerrarla. Eso protege a quien todavía no se entera.
La seguridad no es un estado final, es un proceso. Esto es lo que sigue, dicho como está hoy y no como nos gustaría que se leyera.
Todavía no contratamos a un despacho externo para hacer pentesting: las revisiones que llevamos son internas. Está en la lista, y lo diremos aquí cuando pase.
En el navegador ya puedes entrar con huella o Face ID, como capa extra de acceso. Es un candado de conveniencia, no una capa criptográfica más: tus datos siguen cifrados igual con él o sin él. En las apps de Google Play y App Store falta el equivalente nativo.
Estamos evaluando certificaciones como SOC 2 conforme el producto crece. Hoy no tenemos ninguna, y decir lo contrario sería justo lo que esta página trata de no hacer.
Incluido el gratuito. La privacidad no es una función que se cobra aparte: es cómo está hecha la app.